Repartirse los recuerdos

Julio 17, 2008 by tengotreinta

Al fina estuve en  nuestra casa para  recoger algunas cosas y de verle. Al final me ha pedido disculpas por el tono de la conversación del otro día. Hemos hablado durante un rato de lo dificil que esta siendo todo, de la necesidad de formalizar la situación para seguir adelante con nuestra vida. Él me ha preguntado si creia que debiamos divorciarnos o solo separarnos por el momento. Ya llevamos un mes de separación física, él se ha quedado en la casa y yo vivo temporalmente con una amiga que solo esta en su casa muy de vez en cuando porque trabaja fuera. Le he dicho que pensaba que lo mejor era el divorcio directamente porque todo lo demás es un jaleo que no soluciona del todo la situación legal. Ha sido duro habalr de divorcio así de pronto pero es lo que debiamos hacer.

Al final para quitarle hierro al asunto hemos acabado repartiendonos los muebles y las cosas en un tono bastante divertido, hemos sorteado dos cuadros que nos encantan y hemos peleado por ver quien se quedaba un jarrón realmente horrible que nos regalaron cuando nos casamos, ha ganado él y el jarrón se viene conmigo a dónde sea que vaya yo.

 Esa es la historia más grave, Blanca me deja quedarme en su casa todo lo que quiera pero yo necesito encontrar un piso ya, algo que pueda pagar y que no me obligue a volver a compartir casa como en la época de la Universidad, vamos, un milagro es lo que pido. Nela, nuestra perrita se queda con él por ahora, pero en cuanto encuentre casa se viene conmigo aunque debemos establecer una custodia compartida o algo similar. Es durisimo no tenerla aquí ahora, se lo mucho que me echa de menos, porque yo la añoro tanto que al pensarlo me entran ganas de llorar. Definitivamente todo esto es muy duro.

Las decisiones se asumen

Julio 15, 2008 by tengotreinta

Él acaba de llamarme, él es obviamente mi ex marido (bueno en realidad aún no hemos firmado el divorcio ni hecho nada en ese sentido pero igual que le llamé mi marido antes de casarme ahora creo que es esa la definición correcta, esto no tiene arreglo) al que si nombro aquí estaré poniendo en evidencia y al alcance d muchas personas por todo lo que pueda decir. Así que le llamaré él por ahora , será más fácil para mi así.

Acaba de llamarme hace cinco minutos para decir que deberíamos hablar, que tengo muchas cosas por zanjar todavía y que marcharme y desaparecer una temporada como siempre, escondiendo la cabeza bajo la almohada no soluciona nada.

Yo me estoy riendo porque realmente estoy desconcertada, bueno no, no me estoy riendo, pero si estoy desconcertada, porque yo no escondo la cabeza, nunca lo hago, tengo muchos defectos pero ese no es uno, puedo jurarlo. Tampoco se qué tenemos que zanjar, que palabra mas horrible por cierto, ni qué debemos hablar, porque ya esta todo dicho.

Hace casi tres meses que me marché de casa, una tarde, después de una larga conversación en el sofa de esas que a él le daba pánico empezar y que yo no podía demorar más, después de un año entero en el que nos habiamos convertido en los mejores amigos casi sin darnos cuenta.

Me senté frente a él y le dije que esto, lo nuestro entiendase, se había terminado, que los dos lo sabiamos y no hablarlo no evitaba que estuviese pasando igual. Al principio me miró horrorizado, con esa cara que ponía cuando quería evitar que siguiese por ahí, pero yo continue, le pedí que me dijera si de verdad me amaba, sí cuando me veía por las mañanas, por las noches, cuando entraba por la puerta de casa, el cuerpo le daba esa descarga que en otras épocas me había confesado.Me miro muy serio, no dijo nada y una lágrima se le cayó de repente, entonces le abracé, le dije lo mucho que le quería yo también, pero que los dos sabiamos que no era suficiente, que ya no lo era, que queriamos correr para otro lado, mirar para otro lado, vivir para otro lado, y era ese momento, ese punto, esa conversación la que podía evitar que nos hicieramos todo el daño de nuestra vida.

Nos besamos, nos acurrucamos en el sofa y pasamos horas hablando de todo eso a lo que habiamos temido durante meses.Fue un gran final de un principio que a los dos nos asusta. Por eso estoy desconcertada, porque no entiendo porque me acusa de algo parecido a huir. Se que no es fácil, que nada es fácil, que queda mucho por cerrar, decisiones que tomar , cosas legales, pero ya no podemos hablar de nada más, ya no tenemos que decirnos nada más después de decirnos no al amor.

Estoy agotada de enfrentarme a esto cada día y no poder resolverlo sin hacerle daño, sin hacernos daño, pero alguien tiene que ser fuerte y como siempre me toca serlo a mí.

Me presento, más o menos

Julio 14, 2008 by tengotreinta

Por fín sola, una despedida de esas que te dan igual, con el típico “ya te llamaré” y el consiguiente “si claro, ya hablaremos”, que tanto él como yo sabemos que no pasará. Tengo que empezar a convencerme de que esta no es una fase de mi vida en la que pueda permitirme algunos lujos como hombres en la cama que se quedan dormidos, aún estoy demasiado rayada, jodida, dolida, triste, desubicada.

Mi amiga Carla lo explicaba ayer de maravilla mientras a mi se me caían las lagrimas encima de un cafe, “estas empezando por el final para darte de lleno con el principio”. Por eso, por esas palabras he decido empezar este blog, para empezar realmente por el principio.

Por ahora prefiero ser una persona anónima, no dar muchas pistas, ya es bastante atreverme a dejar mis intimidades al alcance de todos y a compartir mis miedos y mis dudas, por ahora no puedo ser más transparente, no me saldría.

Si alguien ha decidido leer esto y ha perdido un rato de su vida en compartir la mía sirva como presentación que soy una mujer, joven de menos de teinta por unos meses y con un millón de cosas por ubicar en mi vida, en realidad con todas las cosas, empezando de cero, y buscando ser yo misma contra todo lo que no me lo permite

Un placer

Pero… ¿de quién es esta espalda?

Julio 13, 2008 by tengotreinta

La una y veinte de la madrugada, acabo despertarme de repente, y al girar un brazo en busca de la almohada lo he visto, lo he notado, era una espalda en mi cama, la de un hombre del que no recuerdo más que la voz, de haberla oido hace un rato. Esta ahí y yo estoy horrorizada, no se que hace una espalda en mi cama, que no reconozco, una espalda de cuyos lunares, marcas y arrugas no tengo una imagen clara, de la que no he memorizado nada porque no me importa.

Joder, la espalda sigue ahí, no tiene intención de moverse y yo estoy aquí, sentada en mi sillón, escribiendo esto en el día que pensaba inaugurar mi blog, empezar aquí pero de otra manera. Pues vaya comienzo…